viernes, 5 de marzo de 2010

Hace una semana

El viernes 26 de febrero decidí quedarme en casa, aunque había recibido algunas invitaciones para salir, me dio lata y no quise ir, además que mi papá llegaría de un viaje desde mi parcela en Los Andes, así que preferí quedarme para pasar más tiempo con mis papás (si, súper mamona).

Ese día -como todos los viernes- en YouTube subirían un capítulo nuevo de la cuarta temporada de Skins, esa semana correspondía el episodio de Freddie, así que me puse a esperar a que subieran todas las partes para comenzar a verlo.

Ya era la madrugada del sábado 27, y yo veía tele y lesiaba en Twitter, porque estaban entretenidos los comentarios sobre el barza de Ricardo Arjona que dejó al final a la pobre Fanny Lu en el Festival de Viña, además de eso, salían comentarios sobre la fiesta de Miranda! entre otras cosas entretes.

Después de eso me puse a ver Skins; el capítulo estaba algo triste y conmovedor, yo estaba casi pa la cagá viendo a la pobre Effy delirando y cortándose los brazos… pasa un rato y siento que comienza a temblar. Dejé el netbook en mi cama y salí corriendo hacia la puerta mientras les avisaba a mis papás que estaba temblando.

Estábamos los tres abrazados en la puerta; yo gritaba desesperadamente, mi mamá rezaba y mi papá trataba de mantener la calma. Los movimientos cada vez se iban haciendo más intensos y eternos, pensé que mi casa se iba a derrumbar y que me iba a morir ü_Ü pero -gracias a Dios- no pasó nada. Cuando el terremoto al fin paró lo primero que hice fue pensar en mi gatita, que había salido corriendo cuando yo abrí la puerta, pero estaba escondidita debajo del auto de mi mamá.

Cuando entramos a buscar ropa, en las piezas todo estaba en el suelo, pero nada se quebró. Nos pusimos lo primero que encontramos y salimos a ver como estaban las casas de mis abuelos. En av La Florida (hacia el centro) vi un mar de personas que salieron de las discos y pub que se encuentran en esa calle y no tenían como regresar a sus casas. Todo era un caos: no había luz, la gente corría, miles de personas salieron en sus autos para ver sus familiares, cañerías rotas, y mi mamá con crisis de pánico ü_Ü.

Llegamos a la casa de mis abuelos paternos, que viven en un edificio antiguo en el centro de Santiago. A pesar de que tenía algunas grietas, estaba en buenas condiciones. En esos momentos sólo estaban mis abuelos ahí -ya que mi tía y mi prima estaban en la playa- así que los llevamos a mi casa, pero antes de eso fuimos a ver a mi otra abuela para saber como estaba ella y mis tíos. Todo ellos estaban bien, con algo de miedo pero todo bien.

Estuve en otra por un par de días, no había luz en mi casa y sólo nos informábamos a través de una radio a pilas. Estaba consciente de que había pasado algo terrible, pero nunca pensé que la tragedia había sido tan grande, a la gente que conozco no les pasó nada malo, pero cuando pude ver las noticias quedé impactada, casi lloré.

Esa fue la noche más larga y angustiante de mi vida, los tres minutos más horribles. Fue el primer terremoto y espero que sea el último que me toque vivir, porque les tengo fobia y las réplicas me tienen loca.

1 comentario:

  1. yo también pensé que iba a morir y lo único que quería era que el edificio no se cayera :(
    pero ya va pasando, al parecer quedan replicas para rato, asi que trata de no pegarme combos
    te quiero!!

    ResponderEliminar