Ocho fue el número de los hechos fortuitos. A mi amiga le pasaron dos cosas interesantes (para ella) y una algo incomoda, pero en realidad eso no importa mucho, aunque fue el indicio de que algo podría ocurrir…
Todo comenzó con unas zapatillas, las cuales hicieron llevar mis ojos a analizar más a fondo a aquel individuo. Él estaba de espaldas, pero luego volteó y ahí quedé, algo perpleja. Me sentí muy extraña dudando de lo que podría hacer, pero seguí con lo que pensé, lo saludé y conversamos en un pequeño trayecto.
Fue un encuentro fugaz, algo corto, pero realmente preciso.
La verdad es que me alegró que haya pasado y saber que al menos you are alive, stranger.
Twenty days ago.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario